
Hay una mesa redonda, de formica, estoy comiendo pipas.Camino y llevo las cáscaras en la mano.Me siento, suelto las cáscaras en un cuenco o cenicero; parece que hay alguien - quizá un hombre- recogiendo cosas.Miro al frente y veo a través de cristales a Alejandro en una oficina.En un primer momento puede que esté en una reunión.Lleva una camisa de manga larga rosa y, creo, sobre los hombros un jerseys amarillo.Después percibo que es una reunión de amigos y están preparando un viaje.Veo maletas y mantas de colores verdes y amarillos a cuadros en el suelo.Buscan algo en mapas y diccionarios.Algo así como un lugar para poder partir, ¿Marvillac? - no sé-. Al fin lo encuentran y se ponen contentos, comienzan a marchar.
Al salir, Alejandro me ve y se acerca.Soy consciente de que se marcha, se va de viaje , y entristezco.El me dice que se marcha para estar en contacto con la naturaleza, a una montaña, La Fayette o algo parecido.Me acaricia el pelo, la cabeza y me mira tiernamente al despedirse, pero triste.
Cuando termino de comerme las pipas, recojo todo lo que hay sobre la mesa y lo introduzco en un neceser negro de piel.Lo llevo conmigo.
Pasa el tiempo y me encuentro en otro sitio.Creo que en el campo, o al menos, al aire libre.Estoy con amigos y amigas.Vuelve Alejandro y le pregunto cómo es que está aquí, puesto que se había ido para tiempo, un viaje largo.En ésto suena un móvil.Alejandro pregunta qué es eso.Le contesto que su móvil, que está en el neceser, lo busco y se lo enseño.Le digo: " yo cambié el número cuando te fuiste". Entonces él dice: " claro, por eso no contestabas...mis amigos te han estado llamando para ver...Me quieres más de lo que creía." Se alegra, comprende y me abraza.
