


Paso ligero, sudor. Corazón palpitante a un ritmo descontrolado pero totalmente conocido en estos últimos meses. ¡ El día que me serene tocarán las campanas de la Catedral!-repito en mi interior-.Mi vida, presurosa, sin calma, llena de sobresaltos a cada paso, de frustraciones, de inhibiciones, de dejar pasar el tiempo con resignación.
Demasiada resignación quizás.Ni tan siquierra los mínimos placeres son vividos o disfrutados.¿Qué ocurre en mi existir?¿Por qué tanto sufrir?.¿Para qué todo ésto?.La verdad es que no lo entiendo.¿Dónde está la libertad ansiada?¿Dónde residen las ganas de volar, el ímpetu de lucha..,?¿Sólo en subsistencia?
Estoy hastiada, quemada de explicar lo que no interesa a nadie, de poner cara de lucha ante cualquier situación, cuando por dentro estoy dolida, hecha cenizas como rama en combustión, asustada...Indudablemente no existen apoyos externos.He llegado a pensar que mi vida está vacía, tal vez vuelvo a estar equivocada y mis sueños son meras utopías, no lo sé...
Sólo sé lo que vivo minuto tras minuto , el presente, sin planes, sin proyectos. El día a día, responsabilidad tras responsabilidad.
Puede que no vea ahora lo positivo de estas situaciones, sólo lo negativo.Pero, ¿cómo puedo observar lo positivo?, ¿con otros ojos, con otra mentalidad?, ¿cómo cambiar?.