Silencios enmudecidos, abarrotados, disimulados, ensordecidos, palpitantes, inquietantes, añorados, encarecidos...silencios, al fin y al cabo...Pasear en esta noche fría, recorrer las calles, llenarse de soledades , anhelos, sentimientos congelados, pensamientos que se alzan al vuelo, bostezar, contemplar escaparates y soñar...Mañana será otro día...Es triste esta soledad palpable en la ciudad.Ruidos de sirenas de ambulancias, con su griterío lastimoso, irrumpen esta quietud apremiante y espeluznante.
El azote infalible y dominante del aire gélido ha modificado el paisaje que acostumbraban a divisar mis dulces ojos.De la plenitud de gentes en las calles tomando una copa, conversando, tapeando, a la soledad y tristeza de calles vacías....Hojas volátiles, ahogando sus pesares y quebrantos, deambulan de un lugar a otro, cual si no tuvieran rumbo fijo , sin saber a dónde ir ni dónde reposar en la nocturnidad insoslayable y , teniendo , como único consuelo el abrazo ensordecido, frío y duro del asfalto, y, como final, la pisada inquebrantable de un humano presuroso.Soledad de soledades y siempre soledad.