Una suave brisa gélida mimaba mi rostro ayer, cuando caminaba hacia el punto de encuentro en donde una compañera me recogería para ir a trabajar.Aún el sol estaba lejos, quizás conversando con sus dulcísimas amigas de algodón.
Ya en el coche, traspusimos por la rivera del río, rumbo a la autovía, y divisamos, distante, un solitario operario izándose a una enorme escalinata para dar sus últimos retoques a una majestuosa estrella de Belén; preludio de los mil y un adornos que este año iluminarán, sin duda, las calles y los rincones de esta, mi adorada , ciudad.Y es que, cada año más pronto, parece que vuelve la Navidad, con esos bombardeos incontrolados , publicitarios y consumistas que nos acosan desde la ventana iluminada de la TV, los grandes almacenes y demás...A pesar de que el mundo está cada día más loco y de que cada mediodía, el otoño, al menos en Andalucía, se hastía de reinar solo y quiere hacerlo, jugando y riendo, compartiendo ese momento, con su inseparable verano.Volviendo noche tras noche a ocupar su trono en soledad.
Todo evoluciona, a un ritmo desorbitante, y me cuestiono: ¿para bien o para mal?.Indudablemente no todo es negativo, a Dios gracias.Pero, hacia dónde nos lleva todo ésto si olvidamos lo más importante, el ser personas, lo fundamental del ser humano, sus valores, sus emociones y sentimientos, el compartir, el ayudar, el tolerar... si vivimos en un mundo en donde una minoría tolera y la otra impone, en donde los que proclaman que hay que luchar por una dignidad oprimen y humillan, en donde, a pesar de haber democracia , muchos tienen que callar lo que opinan por miedo a reprimendas ...Indudablemente estamos equivocando el rumbo en muchas cosas, perdemos el verdadero sentido de muchas otras y nos afanamos en buscar situaciones que no compensan nuestro espíritu , nuestra alma.No solamente estamos contaminando el medio ambiente, sino también el medio social, nuestras relaciones... y, por desgracia, haciendo del Bien Universal el egocentrismo básico, el quererse a sí y sólo a sí, YO el primero,luego , los demás.
Confiemos en que entre todas las estrellas y luminarias dispersas por nuestro Universo , que luchan por un mundo más lleno de Paz, Amor y Tolerancia, podamos hacer un planeta Tierra más acorde a la esencia del verdadero ser humano, a la bondad.