miércoles, 16 de enero de 2008


Llueve, incesante y vigorosamente.Hace frío si comparamos con ayer.La tristeza y la melancolía se escoltan del retinto celestial.Todo está pardo, menos mi espíritu, que se ha despertado osado, vivaracho, alegre y cantarino.La música despertina enriquece mi vivir, inundándome de una energía que presentía perdida.Canto, no paro de cantar.Dicen que "cuando el español canta sus males espanta".¡Sabio refrán!.No hay nada mejor para el alma que cantar.Incremento el tono de mi voz.De pronto, soy consciente de que sólo son las 7.30 de la mañana.¡Pobres vecinos!.Aún así no disminuyo el volumen del CD. Es una inyección vitalista- para mí- junto con una buena ducha de agua cálida y el poder sentir el vientecillo frío rozando mi cara.Aunque el de hoy se asemeja más bien a una leve bofetada que a una caricia.


Para mi sorpresa me siento feliz.Ayer recibí algunos regalos de Reyes: una bufanda, un body-milk y gel de baño con aroma de magnolias, un libro, una báscula de cocina....Quedé con Inés para tomar café antes de entrar a la rehabilitación de mi tobillo, y pude gozar de la presencia de sus hijos, tan lindos. ¡Cómo han crecido!


La vida transcurre en un suspiro y, cuando nos damos cuenta, ha sucumbido.Al mirar a los niños y niñas que me rodean, tomo consciencia del tiempo acontecido, y es, cuando esos 40 que he cumplido hace unos meses, que no represento y que no siento, comienzan a pesar.Pero no por lo vivido, sino por lo que no he hecho, por lo que sé que no podré haceer o conseguir, como el fundar una familia, tener hijos...etc.


Indudablemente este tránsito cotidiano me ha apartado de muchos caminos que un día quise recorrer.Tal vez no fueran los más acertados o dichosos para mi existir, pero eran los que hubiese deseado antaño.Bien es cierto que las circunstancias, responsabilidades y demás me han apartado de ellos y que pudiera ser que no hubiese luchado con ahínco y tesón por conseguirlos.Tengo la certeza de que en esta existencia no serán recorridos.Esto no me entristece, todo lo contrario.Puedo sentirme orgullosa de lo que hago y, eso sí, marcarme como objetivo el seguir siendo feliz, gozar de la vida, vivir e intentar que mi YO interior, personal e intransferible se torne cada día más vigoroso y mejor, más auténtico.


Recordando las palabras que un día me dijo mi buen amigo, profesor y compañero de algunos caminos, cuyo nombre es nombre de rey...."buena suerte, mala suerte, ¿quién lo sabe?".

viernes, 11 de enero de 2008

La niebla lo envuelve todo, matizando los ambientes, las calles y demás de un clima somnoliento, gris y fresco.El rocío mañanero baña mi rostro, mi pelo, el cual se riza ante tanta humedad, devolviéndole el aspecto que poseía en la infancia.Regresan los rizos, los tirabuzones,y, con ellos, algunos sentimientos adormecidos más numerosos perfumes, fragancias, olores...la sensualidad.

Es curioso como, en cierto modo, la rutina, mi rutina, se transforma en ingenioso caminar hacia una realidad cambiante, distante, iluminante y, algunas veces, reconfortante, gratificante.El transpasar la barrera de la calma, del placer de no hacer, al ritmo desenfrenado de estos días, del trabajo, la vorágine de acontecimientos, los compromisos, las reuniones, los cursos de formación, la rehabilitación...y tantos otros quehaceres, supone, en gran medida , una alegría.Infinidad de veces he comprobado que, para mi bien, es mejor el ritmo acalorado de esta existencia, que el estar ociosa.A pesar de que por vacaciones, o a drede, haya momentos que deban ser así, de calma forzada y serenidad aparente.

Todo gira y todo cambia.Por ello, no debemos retenernos en el pasado.El pasado queda atrás, el presente es lo que cuenta.Porque si nos fijamos en lo acontecido, jamás podremos abrir los ojos hacia lo que tenemos presente o hacia lo que acontecerá.Sé que la vida está llena de sorpresas.Y las mías, como mis regalos de Reyes, aún están por llegar.Serán expléndidas, pues lo merezco.Como decía Carmen en su comentario último, somos divinas.SOY DIVINA.Siempre he seguido adelante.Pisando firme a pesar de los pesares, de las circunstancias, las mías, que son tan duras e injustas.He salido fuera de muchas situaciones grises.Lucho por estar cada día mejor formada, comprometida en llevar grupos relacionados con mi profesión, me desvivo por mis familiares y amigos, por mi perrito...Cuando me necesitan, ahí me tienen: un hombro en quien apoyarse, alguien que les escuche, una palabra de aliento...

Estoy de acuerdo con Carmen que el ser una mujer divina no radica en tener un cuerpo diez o una cuenta bancaria espectacular, sino en saber salir airosa de situaciones escalofriantes y tristes que la propia vida pone en nuestro camino, como puras zancadillas, obstaculizándonos el avanzar.Radica en estar comprometida con los seres queridos y nuestro propio perfeccionamiento,en el querer seguir adelante pese a todo; en ser persona ante el tener o poseer; en esa humanidad y sensibilidad que parece perdida en este mundo y que algunos osan llamarla sentimientos infantiles; en la empatía, el cariño, la dulzura, .... y tantas y tantas otras cosas que caracterizan a muchas mujeres maravillosas.Las cuales, por desgracia, en la mayoría de los casos son despreciadas u olvidadas por muchos hombres cobardes y dañinos que en el fondo no son otra cosa que seres prepotentes, orgullosos y mezquinos, con muy baja autoestima y sabedores de que esas mujeres son las que valen y ellos no les llegan a la altura.

Desde aquí, un homenaje a esas mujeres SUPERDIVINAS.

jueves, 3 de enero de 2008


Pasamos página a un nuevo año, como también pasamos página a muchos acontecimientos de nuestras vidas.Aunque me hubiera gustado asomarme diariamente a la ventana de esta plaza compartida, numerosos acontecimientos me lo han impedido.

La lluvia incesante y torrencial que nos acompaña en estos días , junto con el viento huracanado de esta madrugada, va deshaciendo las heladas y las tormentas gélidas de nuestra tierra y nuestros mares.Hoy ha amanecido igual que ayer, un día gris, ennegrecido, triste, melancólico...frío.

Es ahora, haciendo un pequeño balance de estas vacaciones, cuando afloran sentimientos de ternura, de momentos compartidos, de alegrías contagiadas, de ilusiones que no se han perdido con el paso de los años, de otras que florecen a cada paso que vamos dando, de cariño...en fin, de vida contagiosa y maravillosa que vamos sembrando a cada paso.

Carmen y Lou viajan hoy hacia su otro hogar.Ha sido un placer tenerlas en estos días en nuestra tierra, en nuestra casa . Compartir con Carmen esa salida por los patios de esta adorada ciudad, de nuestra ciudad, en una noche helada, pero repleta de sensaciones y recuerdos, cuando oíamos cantar villancicos a ese grupo tan espectacular, que nos hacía añorar nuestra infancia. Nos reuníamos toda la familia en torno al patio de mis primos y pasábamos una Nochebuena inolvidable oyendo cantar al abueloy abuela con sus poemas y dichos, sus refranillos y demás.Acompañando sus cánticos con el sonido frágil y dulce del cristal de la botella de anís y la cucharilla, y como no, los morteros y las palmas.

Oyendo el acordeón en esa noche fría , mi cuerpo se estremecía y la mente viajaba al pasado.Añoranzas, así , sin más.

Pronto acabarán las fiestas, volveremos al trabajo, a la rutina, al stress...pero habrá valido la pena el haber vivido estos días, estos momentos de soledades compartidas como decía días atrás.La vida sigue, un nuevo año ha comenzado y espero y deseo que sus Majestades los Reyes de Oriente os traigan lo que más deseáis y mucha Paz a la Tierra.Ojalá se hagan realidad nuestros sueños.