viernes, 26 de octubre de 2007


En estos días he tenido que cesar mis adorados paseos al anochecer, y no sé por cuánto tiempo más tendré que dejarlos atrás..Últimamente no paseaba sola, sino que tenía compañía.Es grato encontrar a una persona que comparta contigo esos momentos, antes de soledad, y ahora de sinceridades encontradas, de sentimientos compartidos, de confesiones a la luz de la luna..., de contarnos el día a día, nuestros problemas y sinsabores en la rutina del trabajo y nuestras esperanzas , deseos y añoranzas por un mañana mejor.


Es maravilloso compartir, mirar en el interior de las personas y reconocer el mar de sus adentros.Como decía Saint-Exupéry en su libro "El principito": " He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón.Lo esencial es invisible a los ojos".

Aunque muchas veces los ojos nos delatan, pues , aunque queramos aparentar alegría, puede ser que nuestros ojos digan lo contrario, tal vez porque los ojos son el espejo del alma.

Como los ojos de Carmen, que la han delatado en numerosas ocasiones, o , como los mios.

Desde aquí, agradecerte tu presencia, que ya he visto tu precioso comentario de esa jara fucsia, tan querida y añorada por tí y tan compartida conmigo en muchos momentos felices que vivimos junto a ella, ¿los recuerdas?.¡Cómo olvidarlos!, son parte de tu esencia, de tu vida, de tus experiencias y sentimientos. Como también lo es la serranía, el olor a campo mojado, el azul turquesa del agua de la piscina , la frondosa mimosa en primavera, el laurel, los rosales, el sendero empinado que conduce a esa casita en la sierra, las tumbonas en las que tomabas el sol...No quiero entristecerte, sino compartir contigo esos placeres pequeños que son grandes en realidad.


Agradezco , también ,a mi amigo Anónimo con nombre de rey, sus comentarios y todos los momentos compartidos que vivimos.Son muchos años ya, ¿verdad?


Y, muchas gracias , a mis compañeras de trabajo por hacerme sentir arropada, apoyada y animada en esa Ponencia que tuve que dar.