sábado, 21 de julio de 2007

Julio del 99

Como te he dicho hace unas horas, ¡hay tanto en mi interior que no aflora!. Está ahí, aprisionado, sin saber por dónde escapar. Son tantas las sensaciones, las emociones, los sentimienos, las dudas, los miedos...Descubro día tras día y minuto a minuto una Yo que quiere ser libre, que quiere vivir, que quiere sentir, experimentar, ver, saber, tocar, leer, saborear, aprehender, todo aquello que ni ha vivido, ni sentido, ni experimentado, ni visto, ni sabido, ni tocado, ni leído, ni saboreado, ni aprehendido....Porque se ha cansado ya de ver la vida tras un cristal, se ha cansado ya de esperar a que el cristal se rompa y la deje ver, tocar, sentir, vivir, ser -en el fondo- la Yo que está llamada a ser y que ha ido siendo aprisionada poco a poco y a lo largo de los años, tanto por las circunstancias como por las normas.

¿Y si mi vida comenzase ahora, - justo ahora-, cuando el tapón de la lámpara maravillosa de Aladino ha sido destapado?.

¿ Tanto dolor, tanto sufrimiento me han conducido a ésto?.¿Soy roca o soy arena? .¿Cálida o fría?.

Sé que soy capaz de abrazar, de besar, de dar amor; mas me cuesta recibirlo.Mi personalidad se va formando , lo sé.Dentro de unos años, si aún estás junto a mí, quizás te diga: " mira, creo que he llegado a saber que soy así...y me siento orgullosa". Por lo pronto, me contento con decirte que hace años me dolía enormemente el ver que mis amigas y amigos se definían por algo -o al menos así lo creía- y yo no, no encontraba nada que dijera algo de mí. Ahora sí, yo, soy yo, y soy pura emoción, puro sentimiento.Sigo perdida en muchos aspectos, continúo buscándome y, algún día me encontraré.La verdad es que no somos, sino que vamos siendo.Y, no me arrepiento de lo que voy siendo, sólo tengo miedo, un tremendo miedo. Tal vez a equivocarme, a no hacerlo todo perfecto y sin dañar a nadie - como decía Lorenzo-, y, por supuesto, miedo a perder las fuerzas, a no encontrar esos brazos cálidos (como los tuyos) que me acurruquen cada vez que me sienta pequeñita y perdida, que me susurren al oído: "tranquila, todo va a ir bien. Estoy aquí"; que me den la seguridad que me falta y estén ahí para recuperar ese tiempo de mi vida en el que no hubo un " alguien" que estuviera pendiente de mí, capaz de ayudarme, reprenderme, reprocharme, abrazarme.........amarme.

Vuelvo a preguntarte lo mismo: ¿por qué tengo tantísima necesidad de que me abracen?.¿Por qué me excito ante la idea de que puedan darme un azote en el trasero?.¿Qué hay de mí por ahí perdido?.¿Qué hay de mí en tí?.

Me encanta la sinceridad que estás teniendo conmigo.Sé que me escuchas.Gracias. ¡Necesitaba tanto lo que me has dado en estos días!

Es curioso, también necesitaba ese abrazo que me dió mi director en el funeral de la madre de una compañera, el sábado pasado.No sé ni cómo, ni por qué me lo dió; pero fue así.Recuerdo que corporalmente no lo negué, no me tensé como acostumbraba a hacerlo cuando sentía el más mínimo roce de alguien -mujer u hombre-.

Estoy llorando, las lágrimas han brotado así, sin más.

¿Cómo puedo romper con todo y comenzar mi vida de nuevo?.

Pienso que he sido dura contigo.No debí decirte eso, aunque lo sentía y presentía.Puede que no te lo merezcas. Te juzgué hace mucho tiempo y te condené. Al mismo tiempo me condené a mi misma a ser roca en un abismo insoslayable.La dureza y la fuerza fueron mis aliadas...Y, ya ves, la vida, por si sola, destruye las murallas o las fortifica, erosiona las rocas y las convierte en cantos que van a parar al mar, mi mar. ¿Por qué me apasiona el mar y me comparo interiormente con él?

A ciencia cierta, ¿quién lo sabe?.Sólo aquel/aquella que contemple el mar, tanto en su aparente calma, como en su bravía, sabrá o apreciará que mi interior es, justamente, semejante a él.Quien ve, - porque no ve más allá- esta serenidad aparente que hay en mí, no me conoce.En mi interior bullen tantos sentimientos, pasiones y emociones, que, quien verdaderamente intentara nadar en él, no sé si naufragaría, se volvéría loco o se contagiaría de su fuerza.

En este momento no sé hacia dónde ir.Todo en mí son dudas y, creo, no soy capaz de expresarme bien.Lorenzo , al menos, no me entendió.Pero sí seguiré por el camino de saber lo que quiero.

Sólo sé que ya es hora de que aprenda a vivir y a sentir.

¡Aprender a vivir,

aprender a vivir

como si volara!.

"Todo lo que se fue volverá con las aves" (Jorge Guillén)


Indiscutiblemente hay algo distinto en mí: madurez, confianza, determinación...La verdad es que no sabría definirlo con exactitud.

Contemplo el mundo, la vida, mi existir, el ente físico en el cual mi espíritu está envuelto, con otra perspectiva, con más libertad y con un "halo " especial de sensaciones , percepciones y sentimientos.

Descubro nuevos matices, olores, impulsos y sutilezas en todo lo que me rodea , ya sea inmediata o lejanamente; a veces inconscientemente, otras, totalmente consciente de ello.

La puesta de sol vivida ayer fue maravillosamente plácida, serena, matizada de naranjas y verdes, energética y sedante al mismo tiempo.Irradiada por el azul turquesa del agua de la piscina y, como no, inundada por las sensaciones corporales de vida, libertad, excitación y placer al unísono.

Me cuestiono el instante de estos últimos meses en el cual cambió el "chip" de mi existir, y sé que te lo debo a tí Alejandro.De pronto he sido capaz de andar desnuda por el piso sin sentir ningún recelo, ni miedo, ni verguenza; y de dormir tal cual experimentando ese placer.

Las posturas cerradas han cesado y han dado paso a la libertad de movimientos, al coqueteo y a la sensualidad.

Parece ser que mis sentidos han despertado de ese gran letargo en que se encontraban inmersos, y, lo han hecho súbitamente, con una imperiosa necesidad de ser correspondidos, analizados, utiizados.

Supongo que todo ésto forma parte de la sensualidad que había en mí y aún no había aflorado.¿No lo crees así?

"Pan para hoy y hambre para mañana" -dijiste_.¿Y qué?-te cuestiono. Al menos vivo, siento, tengo, aunque sé que ni será eterno ni duradero, sino momentáneo, pasajero y , presiento, exquisito.

Es deseo, necesidad, cambio, experimento.¿Hasta dónde?.Hasta donde queramos, sin tapujos, sin miedos, sin engaños.Libres -nunca atados- y, por supuesto, sin utilizarnos.

Mayo del 99


Trinar de pájaros , sol ardiente, luz, una leve brisa que aproxima hacia mi los perfumes primaverales.Azul matizado de blanco, violeta y gris; pequeño fragmento de cielo que diviso desde aquí.Y, como no, siempre junto a mí, tú, conocedor de mis andanzas, de mis alegrías y sinsabores en esta ardua y decrepitante existencia.


Rebusco entre mis escritos, libros y recuerdos algún hilo o haz de luz que me lleve a comprender, a penetrar en el mar de mis adentros.No es volver hacia atrás, sino -en cierto modo- intentar encontrar el eslabón perdido de la cadena de mi vida.


A veces pienso que sigo equivocándome, que conduzco mis pasos infinitamente hacia senderos que no tienen salida, hacia precipios insoslayables que dañan mi espíritu más y más.¿Por qué sufrir?.¿Por qué llorar? . Indiscutiblemente el camino es cada vez más árido; se torna obstacularizador, repleto de hipocresía, de realidades fehacientes imposibles de superar, de falsedades, de pequeñas glorias y mezquindades.Vivir, existir, luchar.........Siempre luchar.


Recuerdo todas y cada una de las conversaciones sostenidas con Federico.En mi vocabulario aparecía constantemente la palabra lucha.El, mi psicólogo y amigo, me instaba a desecharla, abandonarla.Imposible, mil y una vez le repetí que soy una luchadora nata.Vivo para luchar y lucho para vivir.Aunque más de una vez me cuestione interiormente el precio que debo pagar por ésto.


Vuelvo a interpelar a mi mar su ubicación.No lo hallo.Esta paz, esta serenidad aparente que lo inunda no es propia de él.Afloran las lágrimas de dolor, de hastío ante un mundo inhóspito, en donde la realidad no existe y, en donde la soledad , el recogimiento, la interioriazación y la profundidad son a la vez camino y obstáculo para llegar a SER.


¿En qué estamos convirtiendo el mundo?


Es quizás ahora, cuando cruzo forzadamente un sendero de tranquilidad, de retroceso involuntario de mis quehaceres y responsabilidades diarias, cuando al fin el maremoto acontecido durante los últimos días, meses y años ha cesado su oleaje, es ahora, justo, cuando la breve marca de la desidia impregna este mar con la añoranza, con la comprensión, con los interrogantes,.... en definitiva con la búsqueda de ese ENTE que se ha ido perdiendo , poco a poco, en cada tempestad..


¿Dónde queda el mar, mi mar?.¿Dónde está lo que sueña, lo que aspira, lo que anhela?.


"Se hace camino al andar......", decía Machado.Caminar, echar la vista atrás y volver a empezar.


Retornará, lo sé.Con cada gota derramada de ese mar se evaporarán los daños, los sufrimientos, los miedos.Surgirá un nuevo mar; quizás más bravío, más fuerte, pero tan vulnerable -en su fondo- como siempre.


Difícilmente esta existencia deja paso a la serenidad, a la sencillez y a la claridad de sus aguas.Las va tornando turbias y contaminadas,¿por qué?.


No sé si es el momento preciso para pedir ayuda, ni tan siquiera si debo o no pedírtela a tí, que en el fondo formas parte de un pasado, mi pasado.Pero el hecho de escribir ésto me hace constatar que tengo que hacerlo, aunque los hilos invisibles que me lleven a ello me sean desconocidos.


Llámame, por favor.




Mirando hacia el pasado


Aún recuerdo el día en que nos conocimos, tras la Semana Santa del 99, el lugar e incluso la hora.A pesar de que ha llovido mucho desde aquel día, y de que nuestros caminos se han separado, tal vez para siempre.


Recuerdo tu mirada sorpresiva - alagada por contemplar el escenario que nos rodeaba- , tus ojos verdes, como los de aquella copla que hoy canto sin parar.Tus palabras, tus gestos, tus deseos y anhelos de aquel día.El camino que recorrimos juntos bajando las escaleras de mi lugar de trabajo. Aquella tarjeta que me distes con tu número de teléfono para que te llamara.La ropa que llevaba puesta y que aún conservo, el perfume que nos embriagaba a jazmines y azahar....


Aún recuerdo tantas y tantas cosas, tantos detalles, tantas palabras dichas u omitidas en estos años, tantos sentimientos contenidos o derramados, como las lágrimas, como las sonrisas que no has podido contemplar cuando me alejaba de tu lado, o la decepción cuando no me acompañabas a casa en esos momentos en que tanto lo necesitaba; aún recuerdo tanto, tanto y tanto.........


Incluso las conversaciones que sostuve con una de mis amigas , Lucía, cuando le explicaba que en cierto modo sabía lo que iba a pasar, que lo presentía, intuía que lo nuestro no se iba a dar tal y como yo quería, pero que así y todo era necesario que pasases por mi camino, que compartieramos algo, -en ese momento no sabía el qué-.


Aún recuerdo todos y cada uno de nuestros encuentros, de nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras miradas.......y como no, aquella frase que leiste en una tarjeta de mi casa, la primera y, creo, única vez que estuviste en ella: "Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo".