sábado, 24 de noviembre de 2007


Mas me duele tu ausencia y tu silencio, la ingratitud de tus palabras...Un quebranto adormecido rasga mi alma en esta oscuridad engalonada.¿Es la dicha de perderte la que acongoja las marejadas? ¿O, quizás sea el percibir que se ha extinguido la luz del faro que divisaba?.¡Bendita LUZ que cruelmente robaste, dejando mutilada mi mirada.No tienes precio, ni perdón...no hay enigmas ni secretos que se guarden en un rincón.


No es la lluvia desbordante la que baña mi mar, sino la luna plácida, resplandeciente y sonriente que me acompaña en soledad.Navego hacia otros mares, disfrutando de la alegría de su oleaje, del dulce abrazo y acurrucado anhelo de momentos de libertad.El canturreo del agua salada salpica mis ojos llenándolos de felicidad.Es la vida, que resurge , como arroyuelo que nace y va a morir al mar, a mi mar, en donde cohabitan lo dulce y lo salado, la alegría y las tristezas, las esperanzas y desesperanzas, los sueños y las realidades fehacientes, los quebrantos, las penas, la bondad interior, el desamor, las ilusiones y desilusiones,lo aprendido y desaprendido, los olvidos, los recuerdos, la paz y el desasosiego, las noches sin dormir y en las que sueño, las simpatías y antipatías que voy dejando al pasar, las palabras dichas o silenciadas, las sepultadas....en definitiva , lo que soy o lo que voy siendo..."Caminante, no hay camino, se hace camino al andar", dijo el poeta.