jueves, 22 de julio de 2010



El verano transcurre lánguido, bochornoso, perturbado...aunque interiormente, mi mar, observa el susurro del viento, sus explosiones huracanadas- momentáneas- los maremotos que acontecen, la calma tras la tormenta...el viento habla, y habla...manifiesta un tiempo de espera tras el cual acontecerán cambios importantes...presagios...Cada mañana, contemplo el sol , siento como acaricia mi piel o la quema, descubro un nuevo halo de luz, me zambullo en una nueva encrucijada, rebuscando una esperanza, una ilusión, una canción...lanzo suspiros al viento, derramo alguna lágrima por las circuntancias acontecidas , comparto emociones , tiempo pasado y presente, buceo en el mar de mis adentros purificando el fondo , despojándolo de la inmundicia acumulada por el paso de los años...transformación interior y exterior...



Aún así hay situaciones que apenas se modifican, a pesar de irse comprendiendo mejor.Siento que no quedan fuerzas para luchar contra corriente

CONSOLACIÓN

Alguna vez, vacilando por el cansancio , andando a tientas en la oscuridad, siento el deseo de caer para no levantarme nunca.Mas luego digo: en la hora de mi pena, haz de suerte que yo
oiga tu voz; y si ella me es anunciada por un alma cercana, haz que no traicione a la amistad o blasfeme del amor, y si el dolor me hiere un día, haz que en la tempestad comprenda tus palabras , ¡Oh Señor!
Y por no haber rechazado la prueba; por no haberme rebelado contra mi suerte y maldecido el amor; a pesar de los errores y pecados que me han acompañado a lo largo del camino; a pesar de las tentaciones y los recuerdos que me han asaltado por la espalda para hacerme caer en el fango; por el esfuerzo hecho para levantarme y caminar; por la palabra de consuelo que a nadie he negado; por una sola señal de bondad que haya podido dar; en la hora de mi muerte cúbreme, Señor, con tu misericordia.