
En la vida hay un tiempo para todo, para nacer, para morir, para reir, para llorar, para gozar, para sufrir....Todo, absolutamente todo va cambiando, incluidas las personas.Esa es , en parte, la maravilla de estar vivos, de vivir.
Para este blog ha llegado el momento de la despedida.Tras haberlo pensado bien, he llegado a la conclusión de que era el instante oportuno.Decir adiós, a veces, no es fácil, nos aferramos a algo o a alguien como tabla de salvación y no nos vamos dando cuenta de que esa misma tabla nos lleva a lo más hondo de las aguas del océano, nos ahoga.
Ahora es el momento del silencio, del vacío, de la soledad, de la reflexión, la introspección, la liberación de cadenas o sueños imposibles, de probar nuevos caminos.No quiero seguir avanzando sin pensar bien hacia dónde voy a dirigir mis pasos. Las palabras sobran, hieren, dañan, han surgido las desconfianzas y los miedos a mi alrededor, incluso en lo más inmediato...Impera el cambio, ¿cuál?, el tiempo lo dirá....Tal vez sea yo la que tenga que marcharme o morir, para renacer de nuevo....
No quisiera despedirme de esta ventana abierta al mundo,sin agradecer a todas esas personas que de un modo u otro han estado aquí -compartiendo este trozo del mar de mis adentros- ,su presencia, ya sea colaborando con comentarios, leyéndolo o escuchando la música que he ido mostrando.Por todo ello, MIL GRACIAS.
Os deseo, de corazón, lo mejor del mundo y unas FELICES FIESTAS.Hasta siempre.