
Pasamos página a un nuevo año, como también pasamos página a muchos acontecimientos de nuestras vidas.Aunque me hubiera gustado asomarme diariamente a la ventana de esta plaza compartida, numerosos acontecimientos me lo han impedido.
La lluvia incesante y torrencial que nos acompaña en estos días , junto con el viento huracanado de esta madrugada, va deshaciendo las heladas y las tormentas gélidas de nuestra tierra y nuestros mares.Hoy ha amanecido igual que ayer, un día gris, ennegrecido, triste, melancólico...frío.
Es ahora, haciendo un pequeño balance de estas vacaciones, cuando afloran sentimientos de ternura, de momentos compartidos, de alegrías contagiadas, de ilusiones que no se han perdido con el paso de los años, de otras que florecen a cada paso que vamos dando, de cariño...en fin, de vida contagiosa y maravillosa que vamos sembrando a cada paso.
Carmen y Lou viajan hoy hacia su otro hogar.Ha sido un placer tenerlas en estos días en nuestra tierra, en nuestra casa . Compartir con Carmen esa salida por los patios de esta adorada ciudad, de nuestra ciudad, en una noche helada, pero repleta de sensaciones y recuerdos, cuando oíamos cantar villancicos a ese grupo tan espectacular, que nos hacía añorar nuestra infancia. Nos reuníamos toda la familia en torno al patio de mis primos y pasábamos una Nochebuena inolvidable oyendo cantar al abueloy abuela con sus poemas y dichos, sus refranillos y demás.Acompañando sus cánticos con el sonido frágil y dulce del cristal de la botella de anís y la cucharilla, y como no, los morteros y las palmas.
Oyendo el acordeón en esa noche fría , mi cuerpo se estremecía y la mente viajaba al pasado.Añoranzas, así , sin más.
Pronto acabarán las fiestas, volveremos al trabajo, a la rutina, al stress...pero habrá valido la pena el haber vivido estos días, estos momentos de soledades compartidas como decía días atrás.La vida sigue, un nuevo año ha comenzado y espero y deseo que sus Majestades los Reyes de Oriente os traigan lo que más deseáis y mucha Paz a la Tierra.Ojalá se hagan realidad nuestros sueños.
2 comentarios:
Buenos días! Sí, uf, ya acabaron las fiestas, aunque el turrón seguirá dando vueltas de un lado de la cocina a otro durante algunas semanas aún... Qué cierto es lo de las navidades de antaño, con el jolgorio familiar, esas panderetas, esos villancicos y las visitas de una casa de unos familiares a otros durante toda la madrugada de la nochebuena eh. Cómo va pasando el tiempo, y cómo cambia todo...
Esta mañana he tenido un incidente con Arenita en el parque y con un señor que se ha molestado por que iba suelta y bueno, le he contestado un poco groseramente, tal como él me ha espetado a mí. Estaba pensando yo sobre qué difícil es encontrar gente bien educada. Recordé unas frases que dice una amiga de la oficina, “la buena educación es la riqueza de los pobres”, y “la única aristocracia es la de la buena educación”. Y creo que en estos momentos en que la gente parece cada vez más antipática y maleducada, da gusto entrar en un sitio y poder hablar de tus cosas de cada día con otras mujeres que intentan ser felices sin perder la sonrisa ni la educación.
Para mí es muy importante el poder de la sonrisa. Es un bálsamo del que, no sabemos el efecto que crea en los demás. Es un arma muy fuerte, y es muy importante saber usarla. Puedes decir las mismas cosas, pero siempre acompañados de una sonrisa, resulta mucho más suave y más entrañable, hasta si procede o si va destinada a un desconocido. En el momento en que se recibe parece que el mundo no es tan desgarrador, ni tan canalla. Una sonrisa es un abanico de colores que envuelve el mundo.
El otro día hablaba con la compañera esta de lo divinas que somos, (esta es mi compañera que se gastó en el restaurante de Arzak en San Sebastián 500€ en una comida con su marido y se quedó tan fresca….) de las risas que se hace con su marido sobre esto de la divinidad pasados los 30 (ella tiene 38, muy bien llevados) por que cuando se queja de sus “achaques” su marido le dice que eso una de 20 no lo tiene. Hay quien confunde ser divina con llevar ropa cara, viajar de Madrid a Milán, París, Londres o Nueva York (que también por que, oh adorados viajes)…., y gastar, gastar y gastar. Pero para mí por ej eso no tiene que ver con la divinidad en la mujer.
Nosotras somos divinas porque intentamos salir de lo gris, de lo triste, de lo egoísta, de lo mediocre, de los gritos y los malos modales… y divertirnos, amar, disfrutar, saborear, trabajar y vivir… en paz con nosotros y con los demás. Y si puede ser con un poco de glamour de vez en cuando, eso sí ¡mejor que mejor!
Divinas por que sacamos tiempo para hacer todo aquello que nos llena, para saciar nuestra curiosidad mundana y seguir aprendiendo, para meter la naricilla en aquel olor tan especial, por que sacamos tiempo para dedicarlo a nuestros afectos, a aquellos que están lejos (no puedo y me afectan los “es que no tengo tiempo” y más de una florecilla de mi jardín lo sabe) y para dedicarlo también a nosotras mismas. Para conciliar el trabajo en la oficina con el trabajo en casa, sin desatender a nuestra pareja, a nuestros momentos íntimos, y a nuestros hijos o mascota en mi caso. Y todo sin perder los nervios sobremanera, sin perder la gracia femenina, y sobre todo sin perder la educación.
¡Qué razón tienes en lo referente a la educación!.Para mí, una persona educada es millonaria, pero millonaria en euros, no en pesetas, jajajaja.Pura broma.Hoy día son pocas las personas que poseen esa riqueza y muchas las que andan malhumoradas y vociferando palabras malsonantes y obscenas.
¡Qué bonito comenzar el día con un "buenos días", un "hola, cómo estás?", y si además se acompaña de una sonrisa, entonces, entonces ya puede estar nublado, llover, bañarnos en niebla o tener un mal día, que el sol renace en nuestros corazones y se iluminan nuestros ojos.Batallo en mi profesión, día tras día, hora tras hora y minuto tras minuto, por la buena educación, los buenos modales, ese por favor, ¿me pasas el teléfono?, por ejemplo.En fin, algo quedará.
Hablando con una compañera ayer en el trabajo, me recordó, por otro motivo, aquella canción de Perales, que no recuerdo el nombre y que decía algo así como:
"Con una sonrisa puedo comprar,todas esas cosas que no se venden, con una sonrisa compro la soledad del que viaja solo por el camino.Y compraré, compraré..."¿la recuerdas?.Ojalá las voces, los gritos y los malos modales, lo que sufrimos por desgracia en algunos trabajos y que nosotros llamamos formas se evaporen de nuestro entorno.
Publicar un comentario