Ayer estuvieron Carmen y Javi almorzando en casa.Pasamos un buen rato, como los preciosos días en que he podido disfrutar de su compañía y los de Lou y Jose en Miami playa.Además de las fotos, los recuerdos, las emociones, los sentimientos, las risas, las bromas - sobre todo de Javi-, las alegrías, las escapadas hacia otros lugares para que conociera, para que viera, para que gozara, me han dejado clavada en el alma la paz de su preciosa casa, con sus flores en el jardín, su barbacoa -que compartimos con sus amistades-, ...y esa playa que ha hecho posible que me relajara...Mil gracias.
Hoy, no he salido, ando un poco liada aquí por casa, rebuscando entre mis escritos uno del pasado que hace tiempo quiero impeler al aire por la ventana que asoma a esta plaza concluida ...pero no lo encuentro.Cuando me sumerjo en los mares de las letras que descifran mi pasado, siento una sensación extraña, nada comparable a lo que antes sentía...Ya no son el reverbero de emociones que a veces confudía con el presente, sino que son realmente mi pasado.Es, ahora, cuando realmente la distancia del tiempo y del espacio es tangible.No hay lugar a dudas, es innegable.No sabría cómo describirlo exactamente, es como si el mar, mi mar, hubiera cambiado. Todas esas corrientes, esos maremotos, esa bravura, esas tormentas...todo, hubiera desaparecido al quedar atrás...Surge un nuevo mar, unas nuevas aguas, un nuevo paisaje...Un nuevo panorama de calma, de paz...no es vacío, no es silencio, es como si la vida me regalase una nueva oportunidad para sentir, para vivir lo que me fue negado en un principio...pero con la serenidad que da el tiempo, sin prisas, con calma, mucha calma...Sócrates decía que "quien se dispone a efectuar grandes obras procede con lentitud".
2 comentarios:
No sé si recuerdas también unos versos de Juan Ramón que quizás me los has oído decir otras veces: "No corras, ve despacio, / aue adonde tienes que llegar / es a ti solo..."
Te he buscado hoy, te he llamado por teléfono (estos días hemos tenido las aguas revueltas con asuntos y problemas de familiares cercanos) y te he leído. Y veo que poco a poco, como las olas que vuelven, una y otra vez hasta inundar las largas aremas, vas llegando ahí, adonde quieres...
F.
Claro que los recuerdo, ¡cómo olvidarlos!.Andamos un poco como el gato y el ratón, no nos encontramos, también te he llamado ,volví a intentarlo hoy, pero de nuevo tu voz en el contestador...- esta vez no dejé mensaje-.Nuestras aguas también andan revueltas con asuntos familiares ( a Carmen tuvieron que operarla de urgencia, y nos ha tenido a todos un poco preocupados).
No sé si camino hacia donde quiero...aunque lo intento, a veces siento que vuelvo a mirar hacia atrás, a sabiendas que pueda pasarme como a la mujer de Lot y convertirme en estatua de sal...
Espero que nuestros caminos se encuentren aunque sea brevemente y me cuentes cómo estás, cómo estáis.Un saludo.
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