domingo, 7 de diciembre de 2008


En la vida hay un tiempo para todo, para nacer, para morir, para reir, para llorar, para gozar, para sufrir....Todo, absolutamente todo va cambiando, incluidas las personas.Esa es , en parte, la maravilla de estar vivos, de vivir.

Para este blog ha llegado el momento de la despedida.Tras haberlo pensado bien, he llegado a la conclusión de que era el instante oportuno.Decir adiós, a veces, no es fácil, nos aferramos a algo o a alguien como tabla de salvación y no nos vamos dando cuenta de que esa misma tabla nos lleva a lo más hondo de las aguas del océano, nos ahoga.

Ahora es el momento del silencio, del vacío, de la soledad, de la reflexión, la introspección, la liberación de cadenas o sueños imposibles, de probar nuevos caminos.No quiero seguir avanzando sin pensar bien hacia dónde voy a dirigir mis pasos. Las palabras sobran, hieren, dañan, han surgido las desconfianzas y los miedos a mi alrededor, incluso en lo más inmediato...Impera el cambio, ¿cuál?, el tiempo lo dirá....Tal vez sea yo la que tenga que marcharme o morir, para renacer de nuevo....

No quisiera despedirme de esta ventana abierta al mundo,sin agradecer a todas esas personas que de un modo u otro han estado aquí -compartiendo este trozo del mar de mis adentros- ,su presencia, ya sea colaborando con comentarios, leyéndolo o escuchando la música que he ido mostrando.Por todo ello, MIL GRACIAS.

Os deseo, de corazón, lo mejor del mundo y unas FELICES FIESTAS.Hasta siempre.

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