
Cantan los pájaros, brilla el sol, despierto sin prisas en un día festivo para mí, estamos en feria, se oye el llanto de un niño en la distancia- pobre niño, siempre amanece llorando-, se escucha nuevamente el silencio,oigo el latir de mi corazón...Reflexiono por un momento, tumbada en la cama, con los ojos cerrados, ¿qué estoy haciendo?, ¿qué siento?, ¿qué voy a hacer hoy?...La maraña de los sentimientos que acompaña a mi mar es tan amplia, tan diversa, que no consigo explicarme a mí misma, cómo ha podido ocurrir esto...La vida es desconcertante, por un lado el pasado, por la otra el presente y un posible futuro, nada y todo.El vagaje personal que todos llevamos nos acompaña , como mochila repleta de utensilios quizás indispensables o innecesarios.A veces, pesa demasiado, y nos obstaculiza el proseguir caminando, es, entonces, cuando debemos pararnos y deshacernos de algo, tomar una decisión y desprendernos de objetos, de recuerdos, de sentimientos...lo difícil , al menos para mí, es saber desprenderme de lo correcto para seguir avanzando...
Hace tiempo escribí, no sé si en esta ventana abierta hoy de par en par al mar de mis adentros, al aire fresco que me abraza, o en alguno de mis cuadernos, que en la vida, las personas, nos acompañan bien por momentos o bien por algún tiempo, unos más , otros menos, pero que todos esos encuentros, todas esas personas que se cruzan en nuestro camino, vienen a enseñarnos algo, y a aprender algo, nada es por casualidad.Pues bien, ahora me cuestiono sobre la presencia, el encuentro que he tenido en estos días con una persona, que ha hecho nacer en mí un deseo, un cosquilleo en el estómago, unas sensaciones tan maravillosas, que creía sólo podrían ser para una persona determinada...y me hacen cuestionar todo lo que siento, me da una esperanza , ilusiones nuevas, porque esta persona , que ha llegado a mi vida sin esperarlo, a la cual ni tan siquiera le he hecho caso, me ha sorprendido con sus miradas, y se ha ido acercando a mi...No sé explicarlo, pero en un simple momento , ha cambiado la piedra angular del edificio de mi vida, y le ha dado otra perspectiva a mis sentimientos.
Hace tiempo escribí, no sé si en esta ventana abierta hoy de par en par al mar de mis adentros, al aire fresco que me abraza, o en alguno de mis cuadernos, que en la vida, las personas, nos acompañan bien por momentos o bien por algún tiempo, unos más , otros menos, pero que todos esos encuentros, todas esas personas que se cruzan en nuestro camino, vienen a enseñarnos algo, y a aprender algo, nada es por casualidad.Pues bien, ahora me cuestiono sobre la presencia, el encuentro que he tenido en estos días con una persona, que ha hecho nacer en mí un deseo, un cosquilleo en el estómago, unas sensaciones tan maravillosas, que creía sólo podrían ser para una persona determinada...y me hacen cuestionar todo lo que siento, me da una esperanza , ilusiones nuevas, porque esta persona , que ha llegado a mi vida sin esperarlo, a la cual ni tan siquiera le he hecho caso, me ha sorprendido con sus miradas, y se ha ido acercando a mi...No sé explicarlo, pero en un simple momento , ha cambiado la piedra angular del edificio de mi vida, y le ha dado otra perspectiva a mis sentimientos.
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