martes, 19 de julio de 2011

El hambre del alma.



Aún reina el silencio del amanecer, ni tan siquiera el trinar de los pájaros se percibe, nubes en el cielo, ligera brisa refrescante alborota mi cabello, aroma a hierbabuena, jazmín y rosas. Qué bello despertar!!






Desayuno sin prisas, olor a café recién hecho,, pan tostado, música romántica...Recuerdo la vocecilla de esa niña pequeña con la cual me crucé ayer noche, diciéndole a su madre : "Mami, te he echado mucho de menos", su gesto , la mirada de esa madre... Las observé de lejos y sonreí. Esa chica que conocí cuando paseaba a mi perrito, lo triste y sola que estaba ,y la necesidad que poseía de compartir, de dialogar...Aprecio en las personas sus miradas, sus gestos, sus necesidades, el hambre de sus almas, pero también la riqueza de su corazón; me gusta mirarlas y participar levemente en sus alegrías, adentrarme en su interior...De todas esas personas se aprende algo.






Siento que tengo sed de caricias , de besos, de abrazos, de espacios abiertos, de playa, de césped, de presenciar un anochecer junto al mar, de viajes, de salidas y entradas, de VIDA, así, con letras mayúsculas...es mi nuevo despertar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sugerente título, aunque no hayas escrito nada.Imagino, que como siempre, bella dama, andas sumergida en tu vida interior, y, me consta, enamorada.Un saludo desde Madrid.

Elisa dijo...

Buenas, amigo anónimo de Madrid.Cómo te va todo? Fue un error subsanado, jajaja.
Como bien dices, vivo enamorada, pero enamorada de la vida, de sus pequeños detalles, de sus alegrías y tristezas, del cielo azul turquesa de mi ciudad, aunque hoy nublado....(nos da un respirito "la caló"), del cariño de mi perrito, de tantas y tantas cosas...Un saludo, guapetón.