viernes, 27 de julio de 2007

Mayo del 2000

La otra tarde me acompañaste a casa en tu coche nuevo.Estábamos un poco distantes, tú comenzaste a hablar primero y me dijiste que habías estado en Semana Santa en Francia, Andorra, Avignon, Perpignan...sur de Francia, la francia romana.¡Qué envidia me diste! , siempre soñé con ver Francia, o al menos , París.Me encontraba nerviosa por tenerte tan cerca, el hecho de verte me hizo sentir feliz.Deseaba que me abrazaras, quedarme hecha un ovillito entre tus brazos, fundirme en tu mirada y que tus labios rozaran los míos en un beso infinito de amor y libertad.
Sé que intuyes lo que transcurre por mi mente y por mi corazón y, en cierto modo, no me das alas para volar.De alguna manera me has hecho vivir, revivir y renacer a un mundo fantástico, mejor, más alegre y feliz.Bríndame tu mano amiga -siempre-, si no me puedes dar más.

"Esa lágrima es lluvia de un sueño
es pedir una forma de dar
el silencio es el tiempo de un beso
la pasión es volver a besar"(Mal de Amores)
Mentiría si dijera que no pienso en tí, que no te anhelo, que no te sueño....Desearía estar cerca de tí, mi rostro en tu pecho, tus brazos arropándome, aportándome ese calor tan grato que sé eres capaz de transmitir.Una de tus manos recorriendo mi cara, surcando caricias en mi piel.Y la otra, transmitiendo seguridad a mi espalda y a mis nalgas.Por un momento, casi eterno, tus labios junto a los míos, embriagándose de paz y amor.Es un sueño, ¿ por qué no soñar?.
Desde aquí, desde la distancia física -no emocional- que nos separa, te mando un beso (pequeñito) de buenas noches.¡Qué tengas dulces sueños!

No hay comentarios: