martes, 28 de agosto de 2007

Diciembre del 2001



¡Diciembre ya!.Pronto llegará la Navidad. Entre tanto, cuento los días que me separé de tí.Justo al año de decirme que te acostabas pensando en mí y te levantabas pensando en mí, nos distanciamos.


Hasta hoy no he podido sentarme a escribir sobre ésto.He llorado, he reído, te he odiado, añorado...en definitiva, he sentido mil y una emociones distintas con respecto a tí.Si ésto es una fantasía mía como tú decías, esta fantasía es muy fuerte y no lo es para mí.Te dije que me sentía utilizada, porque sólo me has querido para una cosa.





El jueves estuve en tu oficina.Conversamos muy animadamente, coqueteastes y jugastes conmigo.Tu rostró comenzó a encenderse, cada vez más.Tus ojos brillaban y mostraban sorpresa por mi visita.Me preguntastes cómo estaba y a qué me dedicaba.Comentástes que habías tenido un bajón y que habías pensado en llamarme, porque yo sería la única que te habría podido ayudar, pero que no lo habías hecho porque me descentraba cuando estaba contigo y tú no querías que así fuese.Pero que estabas mejor.Te contesté: " lo sé, lo intuía".Y te quedastes aún más sorprendido.Quedamos en que me llamarías a casa para quedar esa misma noche u otro día.


El caso es que llamastes para decirme que no podías quedar conmigo, y que lo harías el Sábado.Al rato volvió a sonar el teléfono.Eras tú, reconocí tu tos y tu voz conversando con otra muchacha.Por su voz parecía joven.Estábais en tu casa.Cenásteis o tomásteis algo.Conversásteis.Ella te contó sus problemas.Y, terminásteis en la cama, aunque Pilar- que así se llama-, no tuviese ganas en un principio de llegar hasta el final.


Durante algo más de 3 horas sostuve la llamada y escuché todo lo que la música y las interferencias del móvil dejaron escuchar.No pude dormir.Dejé descolgado el teléfono toda la noche, para que te costase el dinero la llamada, y te tuvo que costar, al ser un móvil.Pensé, sin lugar a dudas, que lo habías hecho a posta, para que supiese que andabas con otras y me alejara de tí.


A las ocho en punto de la mañana del Viernes, llamé a la oficina, pregunté a tu compañera si habías llegado.Tu voz sonó distante, fría, con enfado.Habíamos quedado el día anterior en almorzar juntos el Sábado. Te pregunté muy enfadada si te lo habías pasado bien esa noche.Contestastes: "sí, mucho, ¿y tú?".Te dije: "te lo cuento el Sábado. ¿O es que después de la llamadita de anoche no quieres quedar conmigo, sigue en pie?"."Sí, sí, respondiste".Bueno -te dije- nos vemos el sábado.


El sábado me pedistes que subiera un momento a tu apartamento.Y accedí pensando que era mejor hablar lo que quería hablar contigo a solas, que en un lugar público.Al entrar, estabas tenso, distante, frío, huraño, orgulloso...Te sentastes frente al televisor con el diccionario de inglés en la mano, sin mirarme.Entré al servicio y al salir dijiste que te venía muy mal quedar para almorzar porque tenías que seguir los cursos por televisión.Te dije que podías haberme avisado al móvil si así lo hubieses querido.Te llamé mentiroso.


Me senté en el sofá.Saqué mis apuntes del curso que estaba haciendo y comencé a leer, mientras terminabas tu adorado curso de inglés.Me mirabas de reojo y sonreías, hacías como si buscaras algo en el diccionario.¡Puro teatro!


Al cabo de unos minutos, cerré mi carpeta y te miré entre seria y sonriente.Por dentro me moría de furia, de dolor, pero sostuve la calma.Te dije: "Bueno, no piensas comer conmigo, pero tampoco vas a hablar conmigo"."Es que ahora estoy ocupado con ésto, es que no me venía bien quedar hoy"(dijiste).Contesté: "Me podías haber avisado y no hubiera venido hasta aquí.Pero dime, ¿hasta cuándo le vas a dar tregua?".


-¿A qué?


-A hablar.Ya es hora.Tenemos que hablar.Ven aquí, a mi lado y apaga la tele, por favor.


-No puedo, estoy siguiendo el curso.


-Por favor, apaga la tele, ven aquí , que quiero ver tu cara cuando hablemos como adultos.


-No voy a sentarme ahí, tú no vas a decirme dónde tengo que sentarme.


-Desde luego que no,es tu casa.Pero por lo menos baja la tele y dime por qué.Dame una explicación, creo que yo no me merezco lo de la llamadita de anoche, ¿ o no?.


-¿Qué llamadita? .Te dije que te avisaba si podía o no quedar contigo.Y así lo hice.No tengo que darte explicaciones .


-No puedo pedirte explicaciones de lo que hagas o dejes de hacer con otras personas, pero de lo que hagas conmigo sí.Y eso es lo que quiero, que me expliques ¿ por qué lo hiciste?.Porque si era para que me enterase que estabas con otra persona, ya lo sé , y supongo que no con una, sino con varias.Y no te juzgo, pero creo que no merezco que me llames para que escuche qué haces con otras personas.





Tu cara cambió.Creíste que me estaba montando una película.No querías escucharme.Te enfurecías.Con toda la paciencia del mundo, cosa que no ocurría por mi interior, hice que me escucharas y tuve que convencerte de que me habías llamado dos veces, una para avisarme que no quedábamos y una segunda desde tu casa, con el móvil.Te conté todo tipo de detalles para que te convencieras de que no era ni una bruja, ni una vidente, sino que si sabía que esa noche estuvistes con Pilar fue porque tu móvil me llamó al fijo de casa.Es más, a las 12 de la noche te llamé al fijo para decirte que colgaras, ¡que ya estaba bien!.


Me recriminastes por haber estado escuchando algo que no me importaba, porque te decepcionaba el hecho de que yo pensase que tú lo habías hecho a posta.Según tú fue un mero accidente, pues se disparó el móvil al ponerlo a cargar.





Sentí que eras un gran actor.Jurastes una y mil veces que no lo habías hecho a posta, que fue un mero accidente.¡Qué verguenza!.Preguntastes: "¿lo escuchastes todo?"."Todo", te contesté.Aunque no fue verdad.Me hubiera gustado oir lo que dijiste a Pilar cuando ésta contestó: "esa tía que es una bruja o qué".


Después de aclarar todo este entuerto, tú estabas súper excitado.Pero yo ya tenía claro que tenía que alejarme de tí.Quería llorar, pero no lo hice.Me quedé callada.Ambos teníamos frío, hacía mucho frío en el salón, pero los dos estábamos con la cara encendida.Quisiste acompañarme abajo y yo no quise.Aun así bajaste conmigo.Te dije que me habías utilizado y que te cuidaras.Contestastes: "sé buena, pienso que eres muy buena persona, te admiro por lo fuerte que eres y por lo bien que llevas tu vida, que es tan dura.Esto no significa que si te veo por la calle no me pare contigo a tomar algo , ¿no?.".Claro que no, contesté, pero te estaba odiando y no quería hacertelo saber.Nos despedimos así, sin más, en la calle...





***




Me agarraste el corazón lo apretaste y lo dejaste ahí desangrándose...


tengo pena...






***




¿Amor paciente?


siempre fue amor insano...Porque se


tiene paciencia cuando hay confianza, está perdida por ahí...


esa palabra


...Confianza...


si se pierde no se encuentra tan fácil


harto difícil volverla a encontrar


....


Lamentablemente te quiero


es mi gran problema, jamás dejo de querer...


aunque...


en fin...NADA IMPORTA YA!!!!!!!




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