lunes, 23 de julio de 2007

Noviembre del 99

En mi interior vuelve a nacer la paz; la tranquilidad comienza a inundarme nuevamente, aunque no sé bien cuánto durará.
Durante este tiempo que ha transcurrido, han pasado muchas cosas - pequeñas y grandes- en mi vida.Como resultado de todo lo acontecido, llego a la conclusión de que meto la pata demasiadas veces, de que estoy asqueada del clima de competitividad, intriga, inseguridad, miedo y mentira que se ha creado en mi trabajo; de que debo pensar mu bien los giros que debe dar mi vida, los pasos a seguir y, como no, armarme con algo que no poseo: maldad, vivacidad, cara dura y osadía; y de que ya es hora de ser egoísta, pensar en mí y en nadi más.
En cierto modo me asusta el hecho de sentir y pensar que mis sentimientos no son ya tan puros como los creía.Tú , -indudablemente-, me dirías que ésto no es sino crecer.¡Qué asco!. Me repugna madurar de esta manera, viendo realidades tan ingratas, pero tan ciertas como que ésta es la sociedad en la que vivimos.
Desde el principio me enseñaste la realidad. A veces has sido duro, insensible al mostrármela.Y yo, he sido ciega al no quererla ver.Ahora, analizo y siento; aunque aún queda mucha confusión en mi interior, continúo - no me explico por qué- añorándote y maldiciéndote.

No hay comentarios: