sábado, 4 de agosto de 2007

Quiero amar


Quisiera amar, Señor

necesito amar,

todo mi ser no es ya más que un deseo:

mi corazón,

mi cuerpo

se alargan en las noches hacia un desconocido

a quien yo amo

y braceo en el aire sin encontrar el alma que

abrazar.

Estoy solo y quisiera ser dos,

hablo y no hay nadie que escuche

vivo y vivo, y nadie saca jugo

a mi vida.

¿Para qué ser tan rico si no enriquezco a nadie?

¿Y de dónde viene este amor?

¿A dónde va?

Quisiera amar, Señor,

necesito amar.

He aquí , Señor, en esta noche, todo

mi amor estéril.



* * *


Escucha pequeño.

Párate un momento

y haz silenciosamente un largo viaje

hasta lo más

profundo de tu corazón.

Y, al principio y al fondo del infinito misterio de tu

amor inquietante, me encontrarás a Mí.

Pues Yo me llamo Amor.

Soy yo quien te hizo para amar,

para amar eternamente

y tu amor pasará a "otra-tú-mismo"

Es a ella a quien buscas

ella está en tu camino.

Ahora es preciso esperar su llegada:

ella se acerca,

tú te acercas

y os reconocéis.

Pues yo hice su cuerpo para tí

y el tuyo para ella,

yo hice tu corazón cara a ella

y el suyo para el tuyo,

y por eso os buscáis en la noche

en mi coche, que se hará luz

si confiáis en Mí.

Resérvate para ella, amigo mío

como ella se reserva para tí.

Yo os guardaré el uno para el otro

Y, mientras, como tú tienes hambre

de amor, he ido

poniendo en tu camino a todos

tus hermanos para

que vayas amando.

Créeme, el amor necesita un largo

entrenamiento,
y no hay diversas clases de amor,

sino una sola.

Amar es olvidarse de sí mismo

para ir hacia los demás.


Michel Quoist

"Oraciones para rezar por la calle"

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