sábado, 21 de julio de 2007

Mayo del 99


Trinar de pájaros , sol ardiente, luz, una leve brisa que aproxima hacia mi los perfumes primaverales.Azul matizado de blanco, violeta y gris; pequeño fragmento de cielo que diviso desde aquí.Y, como no, siempre junto a mí, tú, conocedor de mis andanzas, de mis alegrías y sinsabores en esta ardua y decrepitante existencia.


Rebusco entre mis escritos, libros y recuerdos algún hilo o haz de luz que me lleve a comprender, a penetrar en el mar de mis adentros.No es volver hacia atrás, sino -en cierto modo- intentar encontrar el eslabón perdido de la cadena de mi vida.


A veces pienso que sigo equivocándome, que conduzco mis pasos infinitamente hacia senderos que no tienen salida, hacia precipios insoslayables que dañan mi espíritu más y más.¿Por qué sufrir?.¿Por qué llorar? . Indiscutiblemente el camino es cada vez más árido; se torna obstacularizador, repleto de hipocresía, de realidades fehacientes imposibles de superar, de falsedades, de pequeñas glorias y mezquindades.Vivir, existir, luchar.........Siempre luchar.


Recuerdo todas y cada una de las conversaciones sostenidas con Federico.En mi vocabulario aparecía constantemente la palabra lucha.El, mi psicólogo y amigo, me instaba a desecharla, abandonarla.Imposible, mil y una vez le repetí que soy una luchadora nata.Vivo para luchar y lucho para vivir.Aunque más de una vez me cuestione interiormente el precio que debo pagar por ésto.


Vuelvo a interpelar a mi mar su ubicación.No lo hallo.Esta paz, esta serenidad aparente que lo inunda no es propia de él.Afloran las lágrimas de dolor, de hastío ante un mundo inhóspito, en donde la realidad no existe y, en donde la soledad , el recogimiento, la interioriazación y la profundidad son a la vez camino y obstáculo para llegar a SER.


¿En qué estamos convirtiendo el mundo?


Es quizás ahora, cuando cruzo forzadamente un sendero de tranquilidad, de retroceso involuntario de mis quehaceres y responsabilidades diarias, cuando al fin el maremoto acontecido durante los últimos días, meses y años ha cesado su oleaje, es ahora, justo, cuando la breve marca de la desidia impregna este mar con la añoranza, con la comprensión, con los interrogantes,.... en definitiva con la búsqueda de ese ENTE que se ha ido perdiendo , poco a poco, en cada tempestad..


¿Dónde queda el mar, mi mar?.¿Dónde está lo que sueña, lo que aspira, lo que anhela?.


"Se hace camino al andar......", decía Machado.Caminar, echar la vista atrás y volver a empezar.


Retornará, lo sé.Con cada gota derramada de ese mar se evaporarán los daños, los sufrimientos, los miedos.Surgirá un nuevo mar; quizás más bravío, más fuerte, pero tan vulnerable -en su fondo- como siempre.


Difícilmente esta existencia deja paso a la serenidad, a la sencillez y a la claridad de sus aguas.Las va tornando turbias y contaminadas,¿por qué?.


No sé si es el momento preciso para pedir ayuda, ni tan siquiera si debo o no pedírtela a tí, que en el fondo formas parte de un pasado, mi pasado.Pero el hecho de escribir ésto me hace constatar que tengo que hacerlo, aunque los hilos invisibles que me lleven a ello me sean desconocidos.


Llámame, por favor.




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