Aún recuerdo el día en que nos conocimos, tras la Semana Santa del 99, el lugar e incluso la hora.A pesar de que ha llovido mucho desde aquel día, y de que nuestros caminos se han separado, tal vez para siempre.
Recuerdo tu mirada sorpresiva - alagada por contemplar el escenario que nos rodeaba- , tus ojos verdes, como los de aquella copla que hoy canto sin parar.Tus palabras, tus gestos, tus deseos y anhelos de aquel día.El camino que recorrimos juntos bajando las escaleras de mi lugar de trabajo. Aquella tarjeta que me distes con tu número de teléfono para que te llamara.La ropa que llevaba puesta y que aún conservo, el perfume que nos embriagaba a jazmines y azahar....
Aún recuerdo tantas y tantas cosas, tantos detalles, tantas palabras dichas u omitidas en estos años, tantos sentimientos contenidos o derramados, como las lágrimas, como las sonrisas que no has podido contemplar cuando me alejaba de tu lado, o la decepción cuando no me acompañabas a casa en esos momentos en que tanto lo necesitaba; aún recuerdo tanto, tanto y tanto.........
Incluso las conversaciones que sostuve con una de mis amigas , Lucía, cuando le explicaba que en cierto modo sabía lo que iba a pasar, que lo presentía, intuía que lo nuestro no se iba a dar tal y como yo quería, pero que así y todo era necesario que pasases por mi camino, que compartieramos algo, -en ese momento no sabía el qué-.
Aún recuerdo todos y cada uno de nuestros encuentros, de nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras miradas.......y como no, aquella frase que leiste en una tarjeta de mi casa, la primera y, creo, única vez que estuviste en ella: "Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo".
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