
Pasé por la puerta de tu oficina esta tarde.Iba súper deprimida y con la intención de buscarte, pero cuando doblé la esquina y pasé por delante de los cristales, fuí incapaz de acercarme a la puerta y pasé de largo, sentí miedo.Conforme me fuí alejando, estalló la lluvia y el viento, y, al mismo tiempo, me fui serenando y alegrando de no haber entrado.La verdad es que no sé si estabas o no.Algo me hace presentir que sí; aunque no estoy segura.
Continúo hecha un lío, deprimida, dolida... y, no sé por qué me siento como si me estuvieras castigando por algo que he hecho , pero no sé el qué.
Tengo pánico por lo que me quieres hablar-decir en persona, no por teléfono.Según dijistes: " esas experiencias no son para contar por teléfono, sino en persona".Estabas serio, no sé si cansado o enfadado...algo así como distinto, no distante, como más maduro, más hombre.Yo, estaba serena y cansada.Hoy , estoy sumamente cansada y triste.Lo mismo lloro que río.Pero llevo varios días que me pregunto si alguna vez podré estar, sin más, entre tus brazos, justo en el momento en que te necesite.Tan sólo quiero llorar entre tus brazos, para , al fin, quedarme dormida en tu regazo.
Puede que sea la lluvia, el tiempo, que en vez de Mayo parece Enero; mis hormonas, que están como el tiempo, alteradas, el no tenerte, el que no llames...no sé, sólo sé que necesito verte, tocarte, ...tenerte muy, muy cerca de mí....
Debo estar tremendamente loca, porque me estás haciendo daño, me estoy haciendo daño y me muero por estar a tu lado.
Aquí espero ,
por tí,
aunque muero.
Y, en este morir,
sufrir,
nadar en llanto,
sueño,
-quizá en vano-
que pronuncies
un TE QUIERO
entre mis brazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario