lunes, 23 de julio de 2007

Diciembre del 99

"¡Qué todas las noches sean noche de bodas,
qué todas las lunas sean luna de miel!".

¡Qué bonito!, ¿verdad?.Utopías, nada más.
La verdad es que sigo tan asqueada de todo lo que significa "amor" y "amistad", que no me creo nada de nada.
Quizás la vida me haga cambiar de idea, pero lo dudo, la fe se pierde a base de palos.Puede que me esté convirtiendo en esa roca que antaño quería ser.Pocas cosas me calan o me importan. El dolor ha sido tan grande durante "estos tiempos", que han conseguido aislarme, parapetarme , como no, insensibilizarme.Bueno, ¿ y qué?.
Verdaderamente lo que realmente importa, en el fondo , soy yo, mi interior y los más cercanos a mí.
Me he dado cuenta de que lejos de vanos egoísmos, debo pensar sólo en mí y en lo que me hace bien; lo que en verdad me hace sentir y ser feliz.
La enfermedad me rodea, al igual que la desesperación, la angustia , el sufrimiento, la ansiedad y la depresión. Hay momentos , como los de hoy, en los que no puedo más y me derrumbo.Tan sólo puedo llorar y ahogar mis penas en lágrimas, sollozos y sueños.Duermo poco y mal.Los fantasmas de la muerte y la soledad me acechan, desvelan mi sueño, me inquietan y a la misma vez intentan - por todos modos- que siga durmiendo, lo más posible, para no despertar.Quisiera dormir y no despertar.Cada día me cuesta más y más trabajo levantarme. Para colmo, hoy, ha sido un día triste, gris, sombrío y lluvioso, melancólico.
Indudablemente en el momento que pueda debo salir de todo ésto, por mí misma y mi salud, tanto física como psíquica.
Siento que me estoy perdiendo entre tanta pena y tanta soledad.
Como dicen los renos de un teatrillo de Navidad: "¡Ayuda!, traemos un herido".
(Esta herida es, fundamentalmente, de corazón)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Vuelvo a Córdoba, desde las orllas del Mare Nostrum, dispuesto a tener las últimas sesiones de trabajo y cerrar la consulta, antes de irme a pasar las largas vacaciones junto al mar, y me encuentro, como por sorpresa, envuelto en otro mar: el tuyo, Elisa, el de tus pensamientos, tus sensasiones, tus recuerdos, tus sueños... Un mar amargo y de revueltas amarguras... ¿Por qué, Elisa?¿Por qué te empeñas p.e. en recoger, no sé ahora mismo de quién, un pensamiento oscuro como éste:"...el tiempo sólo tiene sentido entre los límites del dolor"? ¿Por qué no piensas que el tiempo tiene su plenitud en las altamares del goce, de las alegrías, de los sueños ilusionados , del amor..., ese amor que tú acumulas y que estás dispuesta a darlo y compartirlo en cuanto encuentras una oportunidad? ¿Por qué te lames, como el perro apaleado, las heridas de tus desengaños, de tus frustraciones...cuando tú sabes -y yo también- que no ha sido sólo éso tu vida? Pero ¡qué bien escribes! Y no es la primera vez que te lo digo.... Un beso, mi pequeña Elisa, que tengas hoy sueños gozosos..."

Elisa dijo...

Gracias por tu comentario. LLevas mucha razón en lo que dices.Al igual que tú, siempre he sentido , pensado e intentado vivir, llevando mi luz interior a los demás, procurando hacer el bien, aunque , en ocasiones, perdiera mi camino.Sé, que tú, al igual que yo, somos seres que brillamos con luz propia.Sigue adelante, y que no se apague tu luz.Un beso.

Elisa dijo...

Vaya no sé por qué ha salido ésto aquí, cuando en realidade mi comentario o respuesta iba para Carmen por su magnífico comentario en Octubre del 99.